domingo 29 de noviembre de 2009

El paso fugaz del tiempo.

El paso fugaz del tiempo. Un día te despiertas con veintiún años con ganas de quedarte entre las mantas una semana, con el único plan de tenerte cerca para siempre. Tarde o temprano las luces de los bares por la noche cansan, y siempre preferiste un buen paseo por un lugar bonito. Con tranquilidad, y frío, pero con guantes y alguien de la mano. Te llega a agotar el tiempo que parece que pasa sin dejar huella, y no tener una cámara para poder retratar todo. A veces te sientes en una burbuja lejos del mundo porque te cuesta comprender lo más elemental, y sin embargo eres capaz de imaginar más que nadie. Hay mundos que no están hechos para mí. Las cafeterías los sábados por la tarde están llenas pero si eso me hace seguir paseando de tu mano no es un problema. Hace frío, te doy el beso de entrar en un lugar abandonado, el de subir un escalón, el de salir de un bar, el de acabo de saltar a tus brazos y por suerte no he resbalado. Agotan los segundos que pasan sin gritar, los minutos que saltarines corren para convertirse en horas. El paso del tiempo y que siempre esté lloviendo. Los encuentros fugaces en el tren de la rutina, cuándo te das cuenta de que todo acaba por significar nada. Y concluyes que lo más importante es el presente porque el pasado son sentimientos muertos. Cuando los libros ya no dicen nada, cuando no crees mis palabras. Si iría a la luna por tí y se lo he dicho ya a ella, que cualquier día me encuentra sentada allí esperándote. O daría la vuelta al mundo al globo, ahorraría para comprar billetes con destino Tokio. Que tengo ganas de darte un beso a todas horas, y que sólo importamos nosotros en este mundo de locos, porque los más locos somos nosotros. Si me dan a escoger, te prefiero a tí bajo las sábanas antes que cualquier cosa. Cerrar los ojos y que el mundo siga su curso. Me cansa que las luces de navidad me hagan ponerme nostálgica, pero no sabes lo que adoro que me digas : la navidad es bonita, y si estamos juntos aún más. El chocolate caliente de tus labios. Que los segundos que pasamos juntos sí dejan huella, y tenemos una casa en un pueblo costero que tiene un almacén lleno de nuestros besos. Y la luna lo sabe todo, y ayer salieron las estrellas para juntarse y escribir mensajes en el cielo. Todos mis susurros estaban escritos en el cielo. Y el más grande decía: No tengas miedo, yo seguiré aquí..

sábado 21 de noviembre de 2009

Feliz cumpleaños C.

Veintiún años y el corazón como si tuviera quince. Este año he llorado y reído a partes iguales, pero aprendi que lo más sabio es hacerle caso al corazón aunque luego los sueños se deshagan. También, que cuando menos te lo esperes aparece alguien y te salva, que hay personas que lo darían todo por hacerte sonreir. Que siendo como soy seré feliz pero tengo que tener cuidado con lo que deseo. Que la gente que me quiere seguirá ahí aunque algún día tenga la cabeza entre las nubes y otro día me sienta una mujer gris. He soñado más que nunca, he tropezado con la realidad más veces que nunca. Un día lo veía todo azul, otro día era todo negro. Pero desde hace más de cien días tengo a una personita que hace todos mis deseos realidad. Se puede decir que es mi mago particular. Y toda la magia la tiene dentro, no necesita ninguna varita mágica. Y así, ¡quien no es feliz! Gracias a todas las personitas que habeis compartido conmigo estos 365 días, cada momento con vosotros fue especial, fuera el que fuera. Los viajes, los aeropuertos, los aviones, el verano, la playa, los cafés, las charlas en clase, las noches, las mañanas, candás, vosotros sois los que me haceis ser feliz.

Mi plan para el próximo año es seguir cumpliendo sueños, dar la vuelta al mundo sin moverme de donde estoy y seguir teniendoos cerca. Fotografiar cada cosa que vea, y volverme loca con los arcoiris. Escribir cuando algo me duela y borrar todas las lágrimas. Y seguir a tu lado..

lunes 16 de noviembre de 2009

Y estallar, pero de felicidad.

Guardo entre mis manos tanta ilusión que soy capaz de soñar con todos los colores del mundo aún sabiendo que mis retinas no los apreciarían todos. Y ya ha llegado la navidad a las calles.
Prometimos pasear por la mañana pero nos quedamos comiéndonos el alma, y ahora esa cama tiene tantos besos que no le caben más. El salón esconde te quieros en sus paredes, y a mi sólo me gusta perderme entre tus brazos. Que ya tengo una parte de tu piel con un tatuaje con el contorno de mi cabeza y el pelo enmarañado entre tus dedos. Que aprendimos a gritarle al aire que el frío nos lo quitamos con sólo mirarnos y no importa donde nos sentemos, que nos cogemos de la mano. Apoyados en el arbol del amor, mientras anochece en el parque, grabando en nuestra piel ese momento. En un sofá de una cafetería alejados del universo, mientras todo sucede pero nada a la vez. Y paras el tiempo cada vez que me susurras que somos infinitos, claro que lo somos, eso y más. Aprendimos a tocarnos con el miedo entre los dedos y no me canso de decirte que ahora sin tí todo sería tan gris que el arcoiris se moriría de tristeza. Como yo, claro. Apareciste una noche de verano volviendo mi mundo patas arriba, haciendome reir como nunca. Escuchando cada una de mis historias como si fueran las más importantes del mundo. Te reías de mi risa, querías que no me separara de tu lado. Me regalabas sueños. Y todas las calles ahora llevan nuestro nombre, sonreímos en tantos lugares que ahora las calles nos sonríen a nosotros.

Tu Clem adora cuando la besas despues de tomar chocolate, y cuándo la abrazas tan fuerte que por un momento se le olvida respirar. Adora esos instantes en los que piensa: Joder, que feliz soy. Y una sonrisa se le escapa entre los dedos.

miércoles 11 de noviembre de 2009

Estamos vivos.

El frío se deslizaba de mis manos a mis ojos y viceversa, pero un frío diferente. Hay frío que te congela por dentro y frío que sólo te recuerda que estás viva. Ver como la lluvia choca contra tu rostro, y tener a alguien que besa esa lluvia. Tener a alguien a quien coger la mano cuando crees que vas a caer. Cuidar un buen principio para un final eterno. Mirar el fuego de la chimenea queriendo arrojar en él todo lo que no nos hace felices. Los momentos que no merecieron la pena.. y quemarlo todo. Quemar el pasado que me hace tener miedo. Y avivar los lunes noche, los abrazos bajo mantas ajenas, los besos al principio y final de cualquier camino. No soltarte nunca por si algún día decides soltarte para siempre. El fuego de la chimenea logra calentarme las manos, y puedo mirarte sin saber que tú me ves. Pensando : Ojalá nunca tenga que quemar estos recuerdos. Estoy cansada de soñar y matar los sueños. Esta vez, sólo vivo la realidad. Despertar con un "Buenos días princesa" hace todos los días especiales. Tenerte a mi lado mientras mojo el bizcocho en el café caliente. Recostarme en tu pecho contándote todas las veces que quise ser feliz y saber que tú me harás siempre. Cenar en un restaurante hablando de todo y de nada, del amor que se respira en el ambiente y del que tenemos dentro.. Si yo soy la más guapa entre las guapas tú eres lo que siempre quise. Escondida en tu cuerpo todo parece mejor. Y pasan las horas sin verte y hablando con mis labios me han dicho que echan de menos a los tuyos.. y mi mano que no sabe caminar sin la tuya. En la hucha de los viajes meteremos las ansias que tenemos de vivir. Vivir juntos. Y en nuestros ojos depositaremos las ganas que tenemos de estar juntos. En los labios tantos besos que no caben.. Y en la cajita de los sueños los más grandes: los reales.

miércoles 4 de noviembre de 2009

En un viaje interminable..

No importa lo lejos que quieras escapar, te acabará encontrando. Aunque dudes de los días azules, aunque creas que los recuerdos la echarán abajo. Aunque seas más de valorar los momentos cuando ya pasaron, aunque llores cuando nadie te ve. Llegará, te arrebatará todo lo que piensas y no serás capaz de hacer otra cosa que sonreir. Aunque hayas pasado cien días grises, y hayas visto pasar las horas muertas en aquel andén. Sé que fuiste capaz de sonreir dos dias en un año y creíste que nunca más pasaría, también que lees novelas que terminan siempre mal. Crees que todo es efímero porque te lo arrebataron todo. Esta vez no será así. Habeis trazado un plan perfecto con su nombre y el nueve parece un número mágico. He visto en tus ojos que sabes parar el tiempo y que pretendes conquistar el universo. Os he visto caminar los domingos sin rumbo, como quien escapa de algo y no sabe a donde ir. Como si quisierais escapar de este mundo para crear uno vuestro, irreal, y perfecto. En el que las meriendas son deliciosas y los relojes se derriten para dar paso a otro tiempo que no existe.. más que en vuestras manos. Llegará, derribará todos tus recuerdos para dar paso a otros nuevos. Volverás a creer en los finales felices, o simplemente en que no existen. Sabrás que cada momento es especial, os perdereis en la última fila del cine llenando la película con vuestros besos. Sea cual sea, terminará siendo de amor. Porque ya habeis paseado bajo un cielo de estrellas azules, viajado por Tokio, tomado chocolate caliente, viajado en el espacio-tiempo.. porque habeis sido capaces de sonreir sin que importara nada más.
Y eso tiene nombre.
Y la felicidad os terminó encontrando.

A ella le faltaban besos, le sobraban desilusiones y sólo quería escapar. El tenía una nave azul y un corazón con el que cumplía sólo sueños. Y se habían embarcado en un viaje interminable, de estrella a lunar y de lunar a estrella.

sábado 31 de octubre de 2009

Buenos días, mundo.

Levantarse con el olor que te despertaba hace años. Mientras la leche está hirviendo en el cazo más viejo del mundo y el café se hace, en la televisión aparecen dibujos que te hacen sonreir. Te sientas, en el mismo sitio de siempre.. quizá unos años mayor, con la vista más cansada, las manos más curtidas, la sonrisa menos ingenua. Coges la taza que te calienta las manos, las mantienes ahí. El cielo está mañana está azul y luce el sol. Se respira tranquilidad mezclada con el humo de alguna chimenea, alguien trae el pan de la mañana, tierno como siempre. Esta mañana no tengo otro plan que pasear y hacer alguna foto. Ver si sigue todo verde como siempre, si hay algo diferente en el cielo y si la gente sigue saludando por la calle amablemente. Si los niños han crecido, si siguen jugando al lado de mi casa al balón. Si hay algún color diferente en el ambiente. Contar los olores, las pisadas, observar de que manera se posa el sol por los tejados de las casas. Desde mi ventana se sigue viendo lo de siempre, cada vez quedan menos gatos que se dejen acariciar, pero no pierdo la esperanza. Se sigue acercando alguno timidamente, tienen miedo a los forasteros, un miedo irracional. Hay uno al fondo de la calle relamiendose los bigotes, acaba de tomar un cuenco de leche caliente. Un manjar, el desayuno de los sábados. Siento una extraña calma en mi interior. Como si aquí, en este pueblo alejado de la realidad todo lo que pasara no importara. Ni el pasado ni el futuro.. apenas el presente. Me logro despojar de todo lo que me daña y aprendo a valorar más lo que me hace feliz. Ahora se que no se que sería de mí sin los abrazos de película. Sin el hilo musical de fondo, las noches de cine improvisadas, el café, las tardes de domingo, el mar, sin tenerte cerca. El suelo empedrado me da respuestas, este olor que creía olvidado, el café de la mañana entre mis manos. Soñar mirando hacia el techo sin nada más que yo misma. Teniendote lejos y cerca a la vez. Porque ya vives dentro de mí.

Buenos días.

sábado 24 de octubre de 2009

Desde que la lluvia no es triste..

Esta semana no ha dejado de llover, los paraguas volaban y la gente mojada volvía a casa refunfuñando. Paradojicamente, las calles estaban más preciosas que nunca. Los charcos reflejaban el cielo gris, y podías encontrar en ellos tus sonrisas olvidadas, imágenes de felicidad perdida y encontrada. A cada paso que daba la ciudad se encogía. El entramado de arterias que son las aceras respiraban con dificultad. El frío lo envolvía todo con una capa de misterio. Habría sido un día perfecto para un crimen. El día que asesinas todos los recuerdos dolorosos, que lanzas por la borda las veces que lo intentaste y no fue a ninguna parte. Un buen día para empezar de cero y pisar en cada charco desilusiones. En las cafeterías había gente solitaria que prefería un buen café y esperar que amaine la tormenta. Ellos aún no querían empezar de cero, el periódico del día les distraía de su vida. Lo mejor cuando no quieres pensar en ella es perderte en las vidas ajenas. O en noticias ajenas, o en la columna de la última página. Y al llegar a casa, silencio, pero esta vez es un silencio diferente. Vuelvo cargada de lluvia en los zapatos y con el corazón limpio dispuesto a ir de 0 a 100 en un segundo cuando te vea. Cada día me gusta más que llueva, y encontrarte de mi mano cuando paseo. Y que aparezcas en mi puerta con una sonrisa dispuesto a alegrarme los días y las noches. A partir de ahora la lluvia serás tú. Ya nunca más será triste, saltaré entre los charcos de tu mano, que si nos empeñamos acabamos volando por entre este cielo gris..

lunes 19 de octubre de 2009

Si se acaba la gasolina, me muero.

No importa amanecer en una cama desconocida si cuando miras por la ventana hace sol. En el techo se refleja un arcoiris que sospecho ha creado mi sonrisa. Nos comemos el alma con los ojos y con las manos, y jugamos a no depender de nada ni de nadie. Amanecemos cada día en un lugar distinto, nunca sabemos a donde nos llevará la vida pero siempre que a mi lado estás. Vemos a los personajes de nuestras series favoritas por todos lados y encontamos frases de película cada vez que nos miramos a los ojos. El amanecer más bonito del mundo. Las tardes de domingo infinitas y tan cortas a la vez.. que terminan con colacao calentito y los ojos semicerrados. Conquistar el mundo sin movernos de la cama, arcoiris en mis manos y en mis ojos. Desayunar felices, comer sonrisas y merendar sueños olvidados. Yo, que tenía tantos sueños por cumplir y tú quieres cumplirlos todos. Hacerme la chica más feliz del mundo de lunes a domingo, aunque el lunes me cueste levantarme y el domingo acostarme. Aunque la rutina quiera volverme gris, ahí estás tú para pintarme de colores. Desde que veo la vida desde tus ojos todo es más fácil. No importa nada de lo que pase si al final termino en tus brazos.. Aquella historia que te conté entre susurros, la de dos almas que llevaban buscandose toda la vida y por fin se encontraron, la de los mejores besos del mundo en la comisura de los labios. Ella era experta en finales tristes y esta vez planeaba dejar a la historia sin final. Se quedaría todo en el aire, mejor escribir la historia día a día. Mejor escribirla en tu espalda en esos abrazos en los que paramos el tiempo, y perderme en esos ojos tristes que me hacen tan feliz..

No te vayas y te lleves los colores. Aún tenemos que viajar en globo, pasear por Tokio, visitar un cementerio un domingo al mediodia, comprar mil postales, pasear por las calles de Oviedo, conocer todas las cafeterías los lunes a las 9 de la noche. Tomar chocolate caliente de nuestros labios, y rozarnos el corazón cada vez que nos besamos. Tenemos que amanecer en sitios desconocidos, dar vueltas y burlar al destino siempre que podamos. Y sobre todo soñar, soñar siempre juntos..

jueves 15 de octubre de 2009

Corazones de gominola para merendar.

Esta mañana dos coches hacían el amor en la puerta de mi casa, uno se había quedado sin bateria y el otro le estaba dando toda su fuerza. Entre las personas de la ciudad no había nadie que sonriera más que yo, a esas horas a las sonrisas les cuesta salir. Dibujé palabras en el cristal del tren, dibujé por todas partes corazones porque este mundo está falto de amor. Me sorprendí con un abrazo en unas escaleras, uno de esos que paran el tiempo. Intenté pararlo dando uno verdadero, lo conseguí. Por un momento se congeló todo el movimiento. Corrí hacia unos brazos abiertos y salté, como en las películas pero real, cuanto mejor.. Grité en silencio, lloré de felicidad. Te regalo mi corazón, cósemelo con el hilo musical que quieras, pero bonito, coselo bonito. Corrí por los pasillos del centro comercial sintiendome más viva que nunca, si vivo gracias a... Ultimamente el cielo siempre está azul y tengo para merendar corazones de gominola. Me duermo pensando en... y me despierto deseando que algo me una a.. y todo empieza y termina en tí. Estás en el sol, en el peluche que me arropa cada noche, detrás de mí, rodeándome, caminando a mi lado prometiéndome el mundo entero. Esta noche colocaste las estrellas para mí y me regalaste una película de Tokio. Yo te regalé una parte de mi vida que lleva tu nombre y tú me invitaste a vivir en una casa que no es nuestra pero lo será algún día. Yo te susurré lo que ya sabes con sólo mirarme a los ojos y me abrazaste más fuerte que nunca.
El mundo ya es nuestro.

Cuídalo..

miércoles 7 de octubre de 2009

Viajar sin movernos del sitio.

Tanto girar, tanto llenarnos los pulmones de vida. Las personas en el tren absortas en la rutina de siempre, la gente de la calle mirando siempre hacia el frente, los edificios que nunca se cambian de lugar, el camino que hacen los pies, la música de la calle llenando nuestros oídos, el sol, el sol iluminando.. La vida. Lo importante de decirnos lo que sentimos con los ojos y con las manos. Una cama alejada del mundo en la que el tiempo no pasa aunque las agujas de los relojes se muevan. Tanto girar por dentro, todas las sonrisas que me dibujas, la vida. Planear dar la vuelta al mundo en un globo con provisiones para una temporada, besos, abrazos y café. Querer morirnos de amor entre las nubes, tu espalda interminable. Mano sobre mano, la curva de tu barbilla, dormir en tu ombligo. Tanto sentir, ser la más feliz. Viajes interminables sin movernos de mi edredón. Coger el avión de la lámpara del techo y aparecer en cualquier lugar porque el lugar siempre es lo de menos. Si algún día faltas te buscaré más allá del tiempo, te encontraré donde viven las palabras más bonitas del mundo.
-Celia..
-Que..
Lo importante de valorar estos momentos, en los que no importa nada ni nadie, solo el ahora. Siempre seré Clem, loca irracional, pero esta vez sin querer borrar ningún recuerdo. Nos vemos cada día para comernos por dentro.